La Dictadura Militar en Neuquén

Al cumplirse 49 años del golpe cívico militar del año 1976 y que implicara no solo represión con miles de desapariciones forzadas y secuestros de luchadores, y hasta sustracción de menores, sino también la destrucción del aparato productivo, cierre de fábricas y un colosal endeudamiento con los organismos de crédito internacional como el FMI.

En este contexto la ciudad de Neuquén, que por entonces tenía unos 43.000 habitantes (censo del año 1970) también sufrió en esos largos  seis años el secuestro, la tortura de personas por su militancia social, estudiantil, gremial o política. En esos años oscuros y siniestros, el 14 de agosto de 1980 irrumpe públicamente la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) frente a la Casa de Gobierno denunciando y exigiendo la aparición con vida de detenidos y desaparecidos de la norpatagonia.

En Neuquén durante ese periodo funcionó como centro clandestino de detención la “escuelita” en la subzona 52 tal como fueran denominados las diferentes regiones por la Dictadura. Este lugar estaba ubicado en el predio del Batallón de Ingenieros de Construcción 181 del Ejército. Allí fueron torturados/as más de un centenar de hombres y mujeres perseguidos por su militancia y que luego eran trasladados a otros centros de detención clandestinos.

En aquellos años secuestraron y aún está desaparecida Alicia Pifarré , Jorge Domínguez, que tenía un estudio de arquitectura, y en esa oficina trabajaba en las vacaciones, Oscar Ragni, cuando venía de estudiar en La Plata y que fuera detenido y desaparecido (otro/as). En relatos de David Lugones (ex delegado de DDHH) estos hechos se repetían en muchos barrios de la ciudad de Neuquén, en el Alto valle y en toda la provincia. Para comprender la dimensión de lo que ha sucedido, solo en la ciudad de Neuquén funcionaron tres centros clandestinos, la “Escuelita”, la sede de la Policía Federal y la Cárcel U9.

En este marco, Neuquén, fue una de las ciudades del interior donde se llevaron adelante marchas masivas y concentraciones por lo que fue llamada la capital de los Derechos Humanos. En este sentido es importante señalar que Neuquén acogió a muchos exiliados/as políticos/as, tanto chilenos como argentinos producto de las Dictaduras Militares de ambos países.