Por una marcha unitaria contra el plan de Milei y el FMI. 24 DE MARZO: LLENEMOS LAS CALLES Y PLAZAS DEL PAÍS

Se acerca un nuevo aniversario del golpe cívico-militar de 1976, y lejos de ser una fecha conmemorativa tiene que ser una jornada de lucha por el pasado y el presente de la clase trabajadora y el pueblo.

El golpe del ’76 fue orquestado por los grandes capitalistas, en sociedad con Estados Unidos. Su objetivo fue derrotar las luchas obreras que había en nuestro país desde el Cordobazo de 1969, para imponer un proyecto económico que trajo la estafa de la Deuda Externa, la entrega de nuestro país a las multinacionales, la desindustrialización y todo el plan que en su momento dirigieron Alfredo Martínez de Hoz y su alumno Domingo Cavallo (el mismo que Javier Milei admira). Para eso, desaparecieron a más de 30.000 trabajadores, estudiantes, jóvenes militantes políticos, forzaron el exilio de medio millón, robaron bebés, torturaron.

Las políticas del gobierno de Milei son continuidad de la ofensiva neoliberal de los ’70, el Plan Cóndor y el pacto de Washington de los ‘90. Hoy más que nunca debemos tomar las calles en todo el país para derrotar este plan de hambre y represión del gobierno de Milei, los gobernadores y el FMI, apoyado por el peronismo.

Nos hicieron creer que las ideas de la Dictadura fueron enterradas

Hoy el negacionismo de la última Dictadura es moneda corriente: desde el Gobierno y el Estado lo fomentan, dando una batalla ideológica al respecto.

Esto es también responsabilidad de Néstor Kirchner, de la Cámpora peronista y otros sectores (incluidas organizaciones de Derechos Humanos devenidas en peronistas). Nos quisieron hacer creer que por bajar un cuadro del dictador Jorge Rafael Videla o reivindicar la lucha de las Madres de Plaza de Mayo, se había logrado una victoria contra los resabios de la Dictadura.

No fue así. Las Fuerzas Armadas y todo el aparato represivo continúan siendo los mismos. Pasaron las generaciones, pero siguen sirviendo a los mismos intereses empresariales (nacionales y multinacionales) y sus amos del FMI.

En realidad, esa política  peronista – kirchnerista se usó para adormecer al pueblo y para intentar reconciliarlo con esas Fuerzas Armadas genocidas y sirvientas del poder. No podemos olvidar la Ley Antiterrorista y el Proyecto X (ordenados por Estados Unidos e impulsados por Cristina Kirchner). Hoy vemos el resultado de esa política nefasta, como con la represora mileista de Patrica Bullrich, otrora peronista

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Recuperar la pelea por los Derechos Humanos de la mano de las luchas obreras

Debemos retomar la batalla por la memoria histórica. Una batalla que se dará en las calles, pero también transmitiendo la verdad de los hechos.

La Dictadura fue derrocada por la inmensa fuerza de las movilizaciones y huelgas. La lucha de las Madres de Plaza de Mayo y por los Derechos Humanos fueron pieza clave: desafiaron la represión, el Estado de Sitio, las intervenciones de los gremios. La organización obrera y popular ha sido la principal arma de nuestro pueblo.

No recuperamos la verdadera democracia de los trabajadores de manera “pacífica”. Hubo una lucha violenta, a brazo partido de la clase obrera y el pueblo (desafiando la legalidad y las instituciones de la Dictadura) para tirar abajo ese régimen dictatorial. 

Hoy millones de jóvenes y trabajadores/as no conocen esta historia, ven todo esto como “cosa del pasado”.  Es deber de las anteriores generaciones y de todas las organizaciones que esto se sepa en las barricadas, en las facultades, en las fábricas y yacimientos de todo el país. Es la manera de impedir que eso vuelva a ocurrir. Si olvidamos, si bajamos los brazos, hay más posibilidades que crezcan los riesgos de nuevos golpes militares en el futuro, cuando el pueblo luche por sus derechos.

Como en 1976, Milei subordinado a Estados Unidos

El Plan Cóndor, respaldado por los Estados Unidos con la excusa de combatir la subversión, implementó el terrorismo de estado a escala continental para adjudicar empresas y recursos naturales a manos de empresas multinacionales.

Hoy en su “combate a los zurdos” Milei hace leyes y monta protocolos anti piquetes y Comandos Unificados de las Fuerzas Armadas para defender los intereses de esas multinacionales y entregarles lo poco que queda de nuestra soberanía. Por eso quiere impulsar un Acuerdo de Libre Comercio con los yanquis que será perjudicial para nuestro pueblo.

Milei que pide auditorias para las universidades, pero no lo pide para saber el origen de la impagable  Deuda Externa argentina que se incrementó en la Dictadura Militar. Por eso paga la Deuda a sus amos con el hambre del pueblo argentino.

Que el 24 de Marzo sea una confluencia de las luchas y los afectados por el Gobierno

No podemos disociar el pasado con las consecuencias del plan del Gobierno. En más de un año son cientos de miles los despedidos, la inflación sigue aunque la dibujen, el hambre crece, nuestros jubilados cobran miserias y nuestra juventud está condenada a la precarización laboral y recortes a la educación.

Por eso empiezan a darse algunas resistencias de los trabajadores estatales de educación, salud, en sectores privados como aceiteros, petroleros, portuarios, químicos, UOCRA de la Patagonia, de las universidades. Se enfrentan los despidos en la gráfica Morvillo, en Praxair, etc. También se movilizan la comunidad LGTB+, pueblos originarios y sectores como yerbateros de Misiones.

Estas luchas y las que vendrán de acá al 24M deben ser parte fundamental de la jornada, porque la única manera de empezar a derrotar al plan de Milei es la unidad en la acción, la coordinación de las luchas y la solidaridad activa.

Preparar las condiciones para un plan de lucha y un paro general

Debemos impulsar desde abajo la necesidad de un plan de lucha unificado y un nuevo paro general activo de la CGT, CTA y gremios no confederados. Apoyando las luchas, coordinándolas, organizando las fábricas y lugares de trabajo y estudio. Uniendo a la clase trabajadora con todos los sectores perjudicados por este gobierno.

Pero hoy vemos que los dirigentes sindicales están más metidos en las internas electorales que en la coordinación y preparación de las luchas y el paro general. No debemos caer en la trampa de las elecciones para desviar el camino de la lucha, que es el único camino que nos puede sacar de esta situación. En honor a nuestros 30 mil desaparecidos y sus ideales de lucha es que debemos ir en ese camino pasando por encima de los dirigentes entregadores y construyendo una nueva dirección que en verdad enfrente esta situación.

Y mientras tanto, ir debatiendo en todas las organizaciones obreras, estudiantiles y populares, la necesidad de un nuevo proyecto político, una salida obrera y popular para hasta lograr imponer un gobierno de los trabajadores que termine con la explotación y opresión en camino al socialismo.